5 jun. 2011

Reloj invertido*

Pués de el día menos productivo de mi vida en cuanto a estudios y demás cosas que según los "mayores" son indispensables para la vida; he tenido una tarde cine con la mia familia...! y he vuelto a ver "El curioso caso de Benjamin Button" y requete pensando en mis tiempos remotos me acordé de la reseña que hize de esta maravillosa y espectacular película para un Blog de cine de la universidd...y ¿por que no dejarala por aquí?


Reloj invertido:
Existe una fortísima corriente dentro del arte y la filosofía occidental que, desde finales del siglo XIX, busca descifrar una de las grandes preocupaciones del hombre moderno: el tiempo. Dentro de los tópicos forjados en ella, la posibilidad de volver atrás en el tiempo, con variantes diversas, ha ocupado una posición importante. El cine, como forma artística, ha recurrido en múltiples ocasiones a este hecho, y, últimamente, El curioso caso de Benjamin Button (2008), del director norteamericano David Fincher, parece estar llamada a adquirir cierta relevancia dentro de esta línea.
A pesar de inspirarse en un relato de Francis Scott Fitzgerald (sólo tangencialmente; su director manifestaba su estupefacción al ver su film nominado al mejor guión adaptado en los Premios Oscar), su originalidad queda fuera de toda duda. Y es que esta narración de la vida de Benjamin Button, hombre aquejado de una extraña enfermedad que le hace rejuvenecer en vez de envejecer, ha captado una posibilidad hasta ahora no vista en la historia del séptimo arte. Este simple vuelco en un aspecto tan natural y cotidiano, aunque tan nuclear, como es el envejecimiento, propicia la aparición de una sobrecogedora reflexión acerca de la vida y la muerte, la edad y la experiencia, el amor y su perpetuación en el tiempo.
Sin embargo, tan atractiva propuesta no podría verse brillantemente realizada sin la elección de un equipo técnico y artístico adecuado. En este aspecto, la actuación de Brad Pitt, actor protagonista en el papel de Benjamin Button, deslumbra por la excelencia con la que ha sabido mezclar los registros interpretativos de distintas edades y momentos vitales de su personaje (un ejemplo claro es la anciana infancia de Benjamín en el asilo, o el romance que vive en Rusia con la mujer de un espía: primera aventura amorosa para él, último desliz para ella), sin hacer perder un atisbo de naturalidad al personaje. Bien es cierto que su trabajo se sustenta en la extraordinaria labor de maquillaje y vestuario –su caracterización roza la perfección-, y sobre el encomiable trabajo tanto en la ambientación –especialmente en escenarios- como en el montaje. Aún así, no hemos de olvidar, como hemos afirmado anteriormente, la importancia del trabajo del actor principal, así como del resto de los artistas, destacando especialmente la delicada actuación de la protagonista femenina Cate Blanchett.
Con tales características, resulta impensable un mal resultado. Y, en efecto, la conclusión de tanto esfuerzo aplicado a un proyecto sobresaliente en su planteamiento será una película destinada a sobrecoger al público y hacerle reflexionar sobre nuestra condición de seres temporales que, marchemos en la dirección que marchemos, estamos abocados a un único destino: la muerte.



Saludos y buen inicio de semana :)

2 comentarios:

  1. Me gustan mucho tus reflexiones... y la pelicula es realmente maravillosa, como para verla una y mil veces...

    Un beso guapisima

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